Y si el lunes os hablaba de las gordibuenas, hoy quería hablar de los FOFISANOS.
El término fofisano es como se ha traducido al español el “dad
bod” o como su creadora definía “El equilibrio perfecto entre la barriga
cervecera y el cuerpo de gimnasio. Un dad bod diría “voy al gimnasio de forma
ocasional pero bebo mucho los fines de semana y disfruto comiendo ocho trozos
de pizza” en el artículo “Why Girls Love The Dad Bod” para The Odissey.
Leonardo Dicaprio se convirtió en su máximo representante
cuando salieron unas fotografías de él en traje de baño luciendo la,
mundialmente conocida, “curva de la felicidad” y como “cuerpo de padre” parece
que no tenía gancho, la traducción más aceptada al castellano fue la de
fofisano.
Y aquí voy a hacer un inciso. Este tipo de traducciones, por
regla general, dejan mucho que desear y a lo mejor el término fofisano no es el
que mejor se ajuste pero el término “cuerpo de padre” me parece mucho peor. Qué
vamos a decir? Mira ese “cuerpo de padre”…. Es inviable.
En todo caso, en mi opinión sería mejor dejar el término
anglosajón porqué BASTA YA de querer traducir todas y cada una de las cosas que
vienen de otros países y menos si es uno cuyo idioma es el segundo más hablado
del planeta.
Seguimos con el
artículo de Mackenzie Pearson. En él, esta estudiante universitaria da varios argumentos
por los que esta tipo de cuerpos masculinos gusta a las mujeres. Y ahí se
desató la histeria. La mayoría de argumentaciones parecen sacadas de un “Manual
de la Buena Esposa” de los años 50.
Porque “no nos intimida y por
tanto, no nos hace sentir inseguras”, “nos convierte en la guapa de la
relación”, “son mejores para abrazar”,
“aplauden un menú barato” o “sabes exactamente lo que tienes, un dad bod siempre será un dad bod, su cuerpo
no cambia”. Y eso lo petó en Internet.
El artículo de Pearson tuvo
seguidores pero también fue infinitamente criticado. Y el problema recae NO en
que a las mujeres les gustan rellenitos sino en cómo hace sentir eso a las
mujeres. De eso se dieron cuenta en Time y con el artículo “Dad bod is a sexist
atrocity” dejaron bien claro que el término fofisano es sólo otro símbolo de
desigualdad de género.
“Mientras que las
mujeres tienen que ir a Pilates y mirar cada caloría, los hombres tienen la
libertad de permitirse ser perezosos y comer todo el guacamole con nachos que
quieran, y aún esperan que sus posibles parejas estén en forma.”
A todo eso, apareció el
termino gordibuena, del apelativo anglosajón "mom bod" el cual, como comentamos en este post, reivindica la sensualidad de las curvas pero no de todas
las curvas sino de las prietas y tonificadas. Porqué a mi me diréis que la
señora Vergara muy gorda no está, lo que tiene son unas curvas de infarto.
En conclusión, el FOFISANO es más viejo que la cerveza pero el uso de éste ha creado polémica y ha abierto de nuevo el debate sobre las desigualdades entre lo que es aceptable los hombres y para las mujeres.
Mientras pensamos en todo eso, qué te parece una horchata?
RECETA : HORCHATA {V-SG-SL}
{V = Vegana; SG = Sin Gluten; SL = Sin Lactosa}
Esta receta de horchata es super sencilla y queda ríquisima. Os animo a que la probéis de hacer. Si la pruebas, no olvides subir tu foto al Facebook de Recetas and Co. o a Instagram con el hashtag #recetasandco o @recetasandco. Seguro que te gusta.
INGREDIENTES
Para 1L
1L agua
300g chufas
6-8 dátiles, según tamaño de los dátiles, según gusto y dulzor que se quiera
INSTRUCCIONES
1. Ponemos las chufas en remojo toda la noche.
2. Retiramos el agua de las chufas y ponemos 1L de agua. Añadimos los dátiles.
3. Trituramos y colamos con un colador o trapo de algodón.
Conservación: Una semana en nevera más o menos.


Qué fácil! hasta ahora todas las recetas de horchata casera que he visto se elaboraban con thermomix... a ver si me animo un día y la preparo... Saludos!
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